ANTONIO MARIA DELGADO
ADELGADO@ELNUEVOHERALD.COM
Derrotar a Hugo Chávez
en las elecciones presidenciales de octubre podría ser insuficiente
para removerlo del poder, dijo el ex director de Inteligencia Militar,
Herminio Fuenmayor, al advertir que la voluntad de los venezolanos de
vivir en democracia será sometida en los próximos meses a una de sus más
duras pruebas.
Fuenmayor, un general retirado con más de
tres décadas en el campo de la inteligencia, dijo que la remoción de
Chávez apenas comienza con sacar más votos que él en las elecciones
presidenciales del 7 de octubre, ya que los intereses de potencias
extranjeras, la corrupción, el narcotráfico y los ideales del ala más
radical del chavismo dependen de la continuidad del régimen.
El general, quien instó a la población a
emprender manifestaciones masivas en respaldo de la democracia, alertó
sobre el peligro de que el gobierno y sus aliados armados emprendan
acciones violentas para amedrentar a la población.
Las recientes amenazas contra Globovisión
y el arresto de una cuñada de la conocida abogada Rocío San Miguel son
apenas algunas muestras registradas la semana pasada de que el gobierno
se dispone a ello, comentó Fuenmayor antes de añadir que incluso la
propia seguridad personal del candidato presidencial de la oposición, Henrique Capriles, podría estar en riesgo.
“Esto no se trata de reemplazar a unos
políticos para poner a otros a través de unas elecciones sostenidas
dentro de un contexto democrático […] Los elementos de inteligencia nos
demuestran que Hugo Chávez y sus seguidores quieren permanecer en el
poder como sea. Es un problema de vida o muerte para ellos”, dijo
Fuenmayor en una entrevista telefónica.
Tampoco es una situación que sea guardada
como un secreto por el chavismo. Es una advertencia hecha pública por
el propio gobierno.
“Las amenazas que tenemos nosotros de
parte de Hugo Chávez, del gobierno, y del alto mando militar chavista,
es que ellos no van a entregar el poder. Sería muy ingenuo ignorar esta
amenaza. El propio Fidel Castro y Hugo Chávez, lo han dicho: ‘cuándo se
ha visto que se haya entregado un proceso revolucionario a través de un
proceso electoral’ ”, comentó.
La opinión de Fuenmayor coincide con dos
informes publicados la semana pasada por dos ONGs internacionales que
advirtieron que el chavismo podría resistirse a entregar el poder
incluso en el caso de que Chávez pierda la elección.
“Si Capriles gana, su victoria podría ser
difícil de hacer respetar porque la resistencia dentro de algunas
facciones militares y de grupos progubernamentales. Esto podría
potencialmente provocar descontento civil y obligar al Ejército a
restaurar el orden”, advirtió el estudio Elección 2012: Escenarios
políticos mientras Venezuela vota, elaborado por IHS Global Insight.
El informe Incertidumbre Peligrosa de Cara la las Elecciones Venezolanas, elaborado por el International Crisis Group,
agregó: “Venezuela probablemente tiene algunos meses tensos por
delante. […] No es fácil imaginar [un escenario] en el que el presidente
y sus aliados entreguen el poder a un hombre que consistentemente
llaman majunche [de mala calidad]”.
Fuenmayor sostuvo que las fuerzas
democráticas de Venezuela se enfrentan a un cartel de funestos actores,
cuyos intereses se verían seriamente afectados por la remoción del
chavismo del poder.
Una victoria de la oposición pondría en
riesgo los múltiples ejes de corrupción que operan abiertamente en
Venezuela y a través de todos “los niveles de la administración pública,
incluyendo dentro de la más alta jerarquía”.
Para estos beneficiarios, el régimen
bolivariano constituye un negocio de inmensas proporciones, que podría
llegar a su fin si un gobierno más honesto y mejor regulado asume el
control del país, dijo.
Pero también está el temor de que un
gobierno democrático haga buena su promesa de no ignorar los llamados de
justicia por los abusos y las violaciones de los derechos humanos
cometidos bajo los 14 años del gobierno chavista.
Estas violaciones fueron puestas recientemente en relieve por las declaraciones de dos ex magistrados del Tribunal Supremo de Justicia,
ambos ex aliados de Chávez, quienes explicaron que el poder judicial en
Venezuela es usado como arma política del gobierno revolucionario para
condenar injustamente a integrantes de la oposición.
Adicionalmente, la oposición no debe
perder de vista la vinculación del gobierno revolucionario con elementos
del terrorismo internacional y la incorporación de Venezuela dentro de
las aspiraciones de Irán, Cuba, Rusia y China de levantar “un nuevo polo de conflicto” para enfrentar a Israel y Estados Unidos, dijo.
“Eso tampoco lo están tomando en cuenta
los dirigentes políticos porque no han llegado a ver la profundidad, la
magnitud, de los compromisos que tiene Venezuela con Irán, con Rusia,
con China, y con Cuba”, dijo Fuenmayor.
Estos países ven con mucha preocupación
la posibilidad de un cambio de gobierno en Venezuela. Para China, una
súbita desaparición del chavismo generaría incertidumbre sobre los casi
$40,000 millones que el país asiático ha otorgado al régimen
sudamericano. Rusia, por su parte, podría perder un importante comprador
de armamento. El gobierno de Moscú, junto con China, le ha suministrado
a Venezuela cientos de taques, vehículos blindados, helicópteros y
aviones.
Venezuela por otro lado se ha unido a
Irán. Cada vez es mayor la evidencia sobre las bases de operaciones que
el régimen de Teherán está abriendo en el país petrolero, al tiempo que
las autoridades en Washington investigan las acciones de Caracas en
ayudar al país islámico a evadir las sanciones impuestas en su contra
por su programa de desarrollo de armas nucleares.
Para Cuba, la situación es mucho más
desesperada. Una posible suspensión de los subsidios por más de $5,000
millones que Venezuela otorga a los hermanos Castro pondría en serios
aprietos económicos al régimen de la isla.
Pero también está la presencia de grupos irregulares en Venezuela, comentó Fuenmayor.
Las computadoras de integrantes de la
guerrilla confiscadas por las autoridades de Colombia demuestran el
grado de ayuda brindada por el gobierno de Hugo Chávez a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y al Ejército de Liberación Nacional (ELN).
Esas pruebas muestran que el gobierno
venezolano le entregó armas, dinero y territorio a la guerrilla. Estas
organizaciones guerrilleras, junto con las potencias extranjeras,
tendrían un elevado interés en que el chavismo se mantuviera intacto en
Venezuela.
El escenario es aún más complicado si se
toma en cuenta la participación de integrantes del alto mando militar en
el narcotráfico, explicó Fuenmayor, lo cual está siendo documentado por
las autoridades estadounidenses a través de las investigaciones que
realiza en base a las declaraciones del ex magistrado Eladio Aponte
Aponte, y las declaraciones del presunto narcotraficante Walid Makled.
Todas estas fuerzas constituyen un alto peligro para la oposición y en especial para Capriles, su candidato presidencial.
“Capriles está aumentando, está realmente
mejorando muchísimo en las encuestas, y esta gente cuando se de cuenta
que en realidad no va a ganar las elecciones, van a actuar”, advirtió
Fuenmayor.
“Ellos han entrenado gente en Cuba, han
entrenado gente en Irán, tienen gente de la ETA. Terroristas
internacionales instalados en Venezuela. Tienen grupos paramilitares
entrenados, como La Piedrita, los Tupamaros, que son grupos de choques
que los tienen en Venezuela, y podrán utilizarlos cuando ellos les de la
gana”, alertó.
Fuenmayor dijo que el enrarecido clima
político obliga a las fuerzas democráticas a organizar masivas
concentraciones, con la participación simultanea de millones de
venezolanos en todas las ciudades del país, para demostrar el anhelo de
los venezolanos de vivir en democracia.
Las concentraciones, señaló el general, son una de las pocas fuerzas el gobierno teme.
“Una demostración de esas proporciones
demostraría que no hay encuesta que valga. Que Capriles tiene ganada las
elecciones. Hay que demostrar un mensaje fuerte, de que realmente eso
es así porque Chávez, teniendo todos los medios de comunicación, tratará
de convencer a los venezolanos de que él tiene la fuerza para ganar”,
comentó Fuenmayor.
“No hay nada que sea más paralizante, más
demoledor y más aterrorizante para el gobierno que las concentraciones.
Por eso es que debemos tener esta demostración de fuerza. Debemos
enseñar los dientes, porque si tú no ensañas los dientes, te agarran el
rabo”.
Siga a Antonio María Delgado en Twitter: @DelgadoAntonioM
FUENTE: ELNUEVOHERALD.COM



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