En un esfuerzo por investigar un presunto plan para matar al presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, la embajada de Estados Unidos se encontró con un asunto que aparentemente consideró más grave: conversaciones con una controversial firma consultora de Israel para que se encargara de algunos aspectos de la seguridad del mandatario, según cables diplomáticos revelados por el periódico El Panamá América.
El plan del asesinato, que tenía visos de ser un engaño, estaría a cargo de Hugo Carvajal, jefe de inteligencia del gobierno del presidente Hugo Chávez, y del ex agente de inteligencia venezolano Pedro Martín Olivares, agregan cables de Wikileaks.
Aunque la embajada ofreció su cooperación para investigar la denuncia, no sin cierta cautela porque pensaba que Martinelli siempre ha estado “paranoico” con la idea de un atentado o un secuestro, en el proceso de investigación se encontró con algo que consideró más importante.
Los funcionarios estadounidenses se enteraron de que el gobierno de Panamá estaba en proceso de contratar para la seguridad del presidente a Global CST, una firma consultora israelí que había sido fuertemente cuestionada por la Policía Nacional de Colombia.
Entre los antecedentes de la firma que le preocupaban a la embajada, el cable citó el hecho de que un intérprete de la empresa en Colombia intentó vender material clasificado del Ministerio de Defensa a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), según fuentes de la policía colombiana. La versión fue negada por la empresa ante la embajada.
“La embajada cree que la supuesta trama fue un engaño, pero que el episodio sí expuso vulnerabilidades en el Servicio de Protección Institucional del Gobierno de Panamá”, afirma el cable.
Al final de la investigación del presunto plan para matar a Martinelli, la embajada en Panamá se enteró con disgusto de que el entonces secretario del Consejo de Seguridad, Olmedo Alfaro, a quien caracteriza como un funcionario hostil y antiamericano, estaba en conversaciones con Global CST cuyo propietario es el ex mayor general israelí Yisrael Ziv.
La figura de Ziv está rodeada de contradicciones. Uno de los cables indica que el entonces ministro de Defensa de Colombia y hoy presidente, Juan Manuel Santos, tenía una relación personal con Ziv. Sin embargo, el mismo cable cita al director de la policía colombiana Oscar Naranjo afirmando que la relación de la policía con Ziv “había sido un desastre”.
La embajada sostiene que “la natural paranoia” de Martinelli fue alimentada por Alfaro con este episodio de la trama del asesinato, “lanzando adicionalmente elementos creativos” como la participación de las FARC.
“Martinelli y Alfaro se reúnen cada mañana y desde todo punto de vista están consumidos por ardides y amenazas tanto reales como imaginarias”, afirma el cable.
La obsesión presidencial se agudizo en enero de 2010, cuando Martinelli supo que el gobierno venezolano estaba planeando su asesinato, según le contó el ex subsecretario de Estado Roger Noriega al embajador de Panamá en Washington, Jaime Alemán.
Martinelli llamó a la entonces embajadora Barbara Stephenson para pedirle ayuda en la investigación.
Los investigadores lograron reunir “importante información negativa” de Martín Olivares, y entregaron una fotografía al gobierno panameño. Por su parte las autoridades panameñas arrestaron a tres sospechosos. Alfaro creía que uno de los sospechosos iba a secuestrar a Martinelli para vendérselo a las FARC, que pediría un rescate de $10 millones.
“Curiosamente, Martinelli y sus expertos en seguridad parecen no darse cuenta de que Ciudad de Panamá está llena de empresarios súper acaudalados que ofrecen una amplia posibilidad para ser secuestrados”, afirma el cable. “Cualquier de ellos podría ser mucho más fácil de secuestrar para pedir un rescate que un jefe de Estado que posee un aparato de seguridad de multiniveles”.
La embajada deploró que a pesar de que ofreció toda su colaboración e incluso equipos de interceptación telefónica, Alfaro se quejó ante sus superiores de que la embajada no había colaborado con la investigación.
Un cable de la embajada de noviembre pasado indicó que el gobierno panameño suspendió negociaciones con Global CST.
EMBAJADOR VENEZOLANO LO DESMIENTE
Venezuela denunció hoy que en Panamá se inició una campaña mediática para desprestigiar al presidente venezolano Hugo Chávez y tratar de implicarlo en supuestos atentados en contra de mandatarios de países de la región.
La denuncia fue hecha este lunes por el embajador de Venezuela en Panamá, Jorge Luis Durán Centeno, durante un discurso pronunciado en los actos oficiales organizados para conmemorar en este país el 261 aniversario del natalicio del prócer independentista general Francisco de Miranda, informó DPA.
“Está en desarrollo una campaña mediática contra Venezuela y contra la creación de la Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe (CALC)”, subrayó Durán Centeno al sustentar su denuncia en la ceremonia efectuada en la Plaza de la Unidad Iberoamericana, en la Calzada de Amador, un área contigua al Canal de Panamá.
El diplomático venezolano desmintió una información publicada el domingo en el diario local El Panamá América, sobre los presuntos planes del gobierno del presidente Hugo Chávez, para asesinar a su colega panameño, Ricardo Martinelli.
La nota del rotativo tomó como fuente los cables filtrados por el sitio electrónico de WikiLeaks, pero al final del escrito los redactores admitieron que no hay evidencias de tan grave acusación.
Pese a ello, Durán Centeno estimó que la información de Washington decodificada por WikiLeaks y luego reproducida en Panamá demuestra que es “otro más de los planes creados en los laboratorios de Estados Unidos” para desprestigiar y deslegitimar a la figura de Chávez y el proyecto del Socialismo del Siglo XXI”.




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