30/4/12
Si yo tuviese un periódico, al día siguiente que decidamos salir del cáncer, la página de sucesos tendría algo como esto:
La organización criminal
PUS usaba como “modus operandi” el socialismo, siendo ésta una
reconocida artimaña para embaucar a ignorantes e intelectuales por
igual, así logró mantener una mampara de democracia durante mas de una
década, en la cual ejecutó las más perversas y crueles operaciones
hamponiles de la historia del país, creando situaciones tan terribles y
enfermas que sólo encontramos símil en el comunismo soviético y sus
satélites, incluido el bastión del absurdo, la isla prisión que enluta
el mar Caribe.
Su cabecilla el alias
“Mauricio” y sus secuaces subordinados se valieron de las oportunidades
que brindaba el anterior sistema delictivo que regia en la nación, en el
que rateros se intercambiaban cada cierto número de años el país, sin
buscar su salvaje destrucción, (el analizar esta situación histórica
ayudó a este redactor a comprender la sutil pero significativa
diferencia entre delincuentes y criminales). Ellos se prepararon y
penetraron la débil institucionalidad existente y se valieron de la
desesperación acumulada para ser tolerados mientras se enquistaban.
El alias “Mauricio”
parecía el flautista de Hamelín logrando atraer una inmensa cantidad de
prontuarios ambulantes para estructurar su organización, todos estaban
aceptados, siempre y cuando cumpliesen sus dos principales reglas, la
más asquerosa sumisión y la disposición inmediata al enriquecimiento
ilícito, así contó con pranes y magistrados, con generales y jíbaros, no
quedando sector de la sociedad donde no permeara su criminal accionar
enmarcada dentro de su criminal ideología.
Llegaron hasta el
paroxismo de hacer legal y legítimo el robo, desde una billetera hasta
unas elecciones, el fraude y la mentira descarada fueron dúctiles
instrumentos para tomar por asalto sindicatos, gobernaciones, alcaldías,
policías y hasta concursos de belleza, todo un proceso totalitario de
perversión y depravación que buscaba minar hasta el ultimo resquicio en
su afán por enlodar a toda la sociedad e igualar a su despreciable nivel
a todo un pueblo, que por noble hace años viene pecando de pendejo.
La organización de
facinerosos logró expandirse mas allá de nuestras fronteras y gracias a
su capacidad de prodigar maldad encontró campo fértil para su artimaña
política y guiados por sus progenitores intelectuales Marx, Engels,
Lenin, entre otros, lograron imponer homólogos en otros territorios para
así barnizar de legitimidad su inmoral actuar.
La cifra de victimas que
se le imputan superan con creces el parte de guerra de muchos
conflictos internacionales de reciente data, y el botín en metálico es
tan gigantesco que sólo se puede imaginar multiplicando por decenas el
equivalente al plan Marshall para la reconstrucción de Europa.
Pero esto sólo fue
posible gracias a una serie de colaboradores aun no plenamente
identificados que regaron con burundanga electorera el deseo de libertad
del pueblo, adormeciendo y aniquilando las fuerzas del Sentido Común
bajo un discurso esperanzador y vacuo, cuando la democracia hacía ya
tiempo había sido expoliada.



0 comentarios:
Publicar un comentario
Haga su comentario