El miembro de la Conferencia Episcopal Venezolana y Arzobispo de Mérida, Baltazar Porras, considera que los parlamentarios buscan desviar la atención de los graves problemas que afectan a la población.
05:25 PM Caracas.- La revisión al nombramiento de Jorge Urosa Savino como Cardenal solicitada este jueves por la presidenta de la Asamblea Nacional, Cilia Flores, no tiene ningún asidero jurídico, aseguró el miembro de la Conferencia Episcopal Venezolana y Arzobispo de Mérida, Baltazar Porras.
"Ese punto de revisión del nombramiento no tiene ningún asidero jurídico, lo único que contempla el convenio es que al momento del nombramiento la Santa Sede lo participa y consulta al Gobierno, no hoy ninguna otra cosa ni en ningún convenio o acuerdo existente en ninguna parte del mundo", aseguró Porras en declaraciones a El Universal.
"Pienso que seguir dándole vueltas a esta situación es querer hacer aparecer las relaciones entre la Iglesia y el Estado venezolano como si estuvieran en una situación de tensión y de conflicto, cosa que de parte de la Iglesia es totalmente inexistente", agregó el prelado.
El Arzobispo de Mérida considera que los miembros del Parlamento desvían la atención de la opinión pública hacia este supuesto conflicto para esconder los asuntos que afectan a la población venezolana.
"Ojalá que esa misma diligencia que pone la Asamblea Nacional para un asunto tan secundario como éste, lo pusieran en lo que son las prioridades y las necesidades más sentidas de la población venezolana, como es establecer responsabilidades en el caso de los alimentos podridos y todo lo que tiene que ver con este asunto", estimó.
"Deberían consultar a la población sobre la temática de relaciones con Colombia que hace tan difícil la vida a las personas que vive a ambos lados de la frontera y que incide mucho más allá de lo que se imagina quienes no son testigos de las enormes dificultades que se viven en la zona fronteriza por la suspensión de relaciones y por la dificultad de transito entre ambas", agregó el sacerdote.
Recordó cuáles son los deberes de los miembros del Parlamento al tiempo que les conminó a dar respuesta a los problemas del pueblo venezolano.
"El cuerpo legislativo tiene la obligación de velar de vigilar y de poner los correctivos necesarios para que la población venezolana esté más tranquila y vea que hay preocupaciones y soluciones a los problemas más sentidos", dijo.
"Creo que los argumentos que se han dado en las declaraciones que hemos visto por los medios es una especie de floritura, de querer sacarle punta a una bola de billar", sentenció.
"Ese punto de revisión del nombramiento no tiene ningún asidero jurídico, lo único que contempla el convenio es que al momento del nombramiento la Santa Sede lo participa y consulta al Gobierno, no hoy ninguna otra cosa ni en ningún convenio o acuerdo existente en ninguna parte del mundo", aseguró Porras en declaraciones a El Universal.
"Pienso que seguir dándole vueltas a esta situación es querer hacer aparecer las relaciones entre la Iglesia y el Estado venezolano como si estuvieran en una situación de tensión y de conflicto, cosa que de parte de la Iglesia es totalmente inexistente", agregó el prelado.
El Arzobispo de Mérida considera que los miembros del Parlamento desvían la atención de la opinión pública hacia este supuesto conflicto para esconder los asuntos que afectan a la población venezolana.
"Ojalá que esa misma diligencia que pone la Asamblea Nacional para un asunto tan secundario como éste, lo pusieran en lo que son las prioridades y las necesidades más sentidas de la población venezolana, como es establecer responsabilidades en el caso de los alimentos podridos y todo lo que tiene que ver con este asunto", estimó.
"Deberían consultar a la población sobre la temática de relaciones con Colombia que hace tan difícil la vida a las personas que vive a ambos lados de la frontera y que incide mucho más allá de lo que se imagina quienes no son testigos de las enormes dificultades que se viven en la zona fronteriza por la suspensión de relaciones y por la dificultad de transito entre ambas", agregó el sacerdote.
Recordó cuáles son los deberes de los miembros del Parlamento al tiempo que les conminó a dar respuesta a los problemas del pueblo venezolano.
"El cuerpo legislativo tiene la obligación de velar de vigilar y de poner los correctivos necesarios para que la población venezolana esté más tranquila y vea que hay preocupaciones y soluciones a los problemas más sentidos", dijo.
"Creo que los argumentos que se han dado en las declaraciones que hemos visto por los medios es una especie de floritura, de querer sacarle punta a una bola de billar", sentenció.
Considera que el trabajo de los diputados es "ir a las situaciones realmente graves y difíciles por la que atraviesa la población venezolana y darle respuesta a esas inquietudes y necesidades que tiene todo el pueblo".
Rafael Rodríguez
EL UNIVERSAL
EL UNIVERSAL



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